Sí, recomendable

Crítica a “El desorden que dejas”, de Carlos Montero

EL DESORDEN QUE DEJAS

Título: El desorden que dejas
Autor: Carlos Montero
Género: Narrativa Contemporánea – Thriller psicológico
Fecha de su composición: 2016
Edición: 1ª – Digital
Editorial: Espasa
Número de páginas: 401

Su pueblo, una pequeña villa de doce mil habitantes en lo más profundo de Ourense, con mucha historia, mucha bruma y mucha niebla, mucho puente romano atravesando el río, muchas termas de aguas calientes y alcalinas, mucho verde, mucho monasterio barroco, mucho turismo en verano, pero un pueblo.

Carlos Montero Castiñeira nació en Celanova, provincia de Ourense, en 1972. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Computense de Madrid, su carrera profesional se ha centrado en el mundo audiovosual durante dieciséis años, como guionista de cine y de televisión. A él debemos parte de la serie El Comisario, fue el creador de Física o Química y también el responsable de la adaptación de El tiempo entre costuras de María Dueñas y Apaches de Miguel Sáez.

En 2012 publicó su primera novela, Los tatuajes no se borran con láser. Y es con El desorden que dejas (2016), obra que ocupa esta crítica, con la que obtuvo el Premio Primavera de la Novela, convocado por la Editorial Espasa.

Y no me lo perdoné. No me perdoné haberme dejado llevar por esa bronca tonta, que ya ni casi recuerdo por lo que fue, bueno, sí, pero qué más da, y no haberla llamado, no haber intentando tender un puente. Pero para eso éramos las dos orgullosas. Tanto que mi madre se murió sola. Sin mí.

Raquel es una profesora de literatura sustituta que vive el drama de muchos otros en su situación: sin poder echar raíces en ningún instituto, sus destinos cambian demasiado habitualmente, al igual que sus alumnos. Sin embargo, un destino en Novariz, el pueblo natal de su marido Germán durante siete meses, parece darle un respiro. A su llegada se encuentra que la docente a la que debe sustituir se ha quitado la vida arrojándose al río y que se trata de un suicidio que está plagado de incógnitas a su alrededor y que sumergirá a Raquel en una encrucijada de extorsión y pistas falsas que amenazarán incluso su propia vida.

Lo reconozco: siendo debilidad por todos aquellas novelas que se desarrollan en cualquier punto de la geografía gallega. Ourense, en el caso que nos ocupa. He de decir que nuestro país tiene unas posibilidades literarias que en ocasiones no parecen ser apreciadas por los autores autóctonos que prefieren hacer viajar a sus personajes al otro lado del charco… ¡Cómo si aquí no pudieran suceder cosas excepcionales! Además, la sinopsis de la novela también llamó mi atención al centrarse en la historia de una profesora de literatura inmersa en un thriller psicológico. No es un género que suelo leer de forma demasiado habitual pero, de vez en cuando, me gusta disfrutar de estas novelas que, de estar bien desarrolladas y estructuradas, son todo un disfrute para los buenos lectores.

¿De verdad alguien así de bello quiso matarse? Sé que es una frivolidad lo que acabo de pensar, que la belleza no te garantiza un salvoconducto para la vida, pero digamos que ayuda. El mundo es más amable con los guapos. Hasta el racismo más recalcitrante se disipa ante la belleza.

El desoren que dejas está narrado en primera persona, desde el punto de vista de Raquel. Es innegable que se trata de una protagonista nata. Carlos Montero se las arregla para que, en unas pocas páginas, la unión entre protagonista-lector sea casi total. Y es que tiene un gran potencial y un gran atractivo la figura de esta mujer y no me estoy refiriendo a sus dotes físicas. El carácter que muestra, sus constantes pensamientos sin tapujos, sus intervenciones dialogadas… Puede presumir de tener una fuerza como pocos personajes lo consiguen de buenas a primeras. Atención a ella, porque es donde radica la parte más sobresaliente de esta novela.

La trama comienza de forma lineal con la llegada del matrimonio a Novariz. Se recurre bastante al pasado para hacernos conocer detalles de Raquel y de Germán, sobre todo alusiones a la muerte de la madre de ella y al padre de él. El fallecimiento de sus padres ha supuesto un antes y un después para ambos, es algo que se remarca bastante y está presente en una buena parte de la trama. La pérdida de los seres queridos es un punto clave para Montero, que ahonda bastante en diferentes visiones de este hecho tan turbio y tan real, al que todos debemos enfrentarnos algún día. Hay alivio en ciertas reflexiones que me han parecido brillantes.

—Y luego, cuando pasa, cuando llega el momento, es peor, mucho peor de todo lo que imaginaste y te das cuenta de que los ensayos no sirvieron para nada. Pero también, no sé cómo decirlo, por otro lado tampoco es para tanto. Qué cosas, ¿eh? ¿Cómo puede ser que sea más terrible de lo que imaginaste y a la vez no sea para tanto?

El clima creado por el autor, valiéndose en su mayor parte de la psicosis que comienza a surgir en Raquel, es de suspense e intriga sin apenas tregua. No, desde luego, no deja muchos respiros para deleitarse en los maravillosos paisajes o en las termas naturales de una tierra tan salvaje y hermosa como el sur de Galicia. La decadencia de la profesora comienza pronto, el nerviosismo la hace presa y la ansiedad es mordiente. Mientras se abre camino, intentando mostrar serenidad, las interacciones con otros profesores y alumnos mueven la trama, y algún que otro encuentro con su familia política.

El título de la obra, El desorden que dejas, puede hacer referencia a la muerte de Viruca (la profesora sustituta que mencionamos en la sinopsis) y a la gran cantidad de cabos sueltos que deja tras su hipotético suicidio. Sí, efectivamente, todo parece un caos alrededor de tal terrible suceso: su ex marido, Mauro, está hundido; sus alumnos parecen bastante trastocados, en especial en el trío formado por Iago, Nerea y Roi; sus compañeros del profesorado no dan crédito; incluso Raquel puede notar su ausencia a pesar de no haberla conocido. Muy poético el título, tal vez, para una obra que no deja de ser una novela negra con pequeños tintes de obra intimista.

Qué frágil soy por la noche. Qué frágil, qué débil y qué miedosa. Qué poco me gusto por la noche. Ojalá coja el sueño de una vez.

Además de Raquel, Germán también tiene su protagonismo. Un escritor frustrado que lleva más de dos años en paro y que cree que podría adquirir parte del negocio rural en Novariz y comenzar una nueva vida. Mauro, el ya mencionado viudo, mantendrá una relación de amistad con la protagonista que es clave en la obra. Contamos con Tere, mejor amiga de Raquel en A Coruña, con la que podemos disfrutar de las escenas más divertidas y desenfadadas. Pero es en el triángulo Iago, Nerea y Roi en el que se deposita el núcleo de la trama principal.

Estos tres alumnos estarán en el punto de mira de una Raquel totalmente paranoica, con o sin razones. He de decir que la trama es tramposa, bastante y, sino queremos pasar por alto estos detalles, es algo bastante criticable. Con la excusa de crear un ambiente de locura, Carlos Montero se ceba con la suerte de la profesora, valiéndose de crear situaciones y pretextos que no llegan a justificarse de forma totalmente creíble.

Va a haber un antes y un después de este momento. Lo sé. ¿Qué puedo hacer? Trato de serenarme. Miro por la ventana. Veo los árboles sin hojas de la alameda. Allí fuera el invierno es ajeno a mi tragedia. Un nuevo mensaje. Lo miro. Ya no es una foto. Es peor. Es una amenaza.

Además de esto, hay partes en las que la narración pierde la calidad que sobresale en otras. Otro punto flojo que, tal vez, sea debido a que el escritor es guionista: el ritmo es trepidante y la trama absorbente. En un film, desde luego, estas carencias pasarían totalmente inadvertidas.

En definitiva, es una novela con puntos muy buenos. Es adictiva, engancha a rabiar y el personaje principal es rico en detalles y matices. La ambientación gallega es ideal. Los personajes secundarios están bien definidos. Sin embargo, ciertos sucesos pocos justificados y deslices en la narración son manchas que ensombrecen una nada desdeñable novela negra psicológica.

Estoy echando el alma y duele.

Valoración: Sí, recomendable

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2 thoughts on “Crítica a “El desorden que dejas”, de Carlos Montero”

  1. Nos gusta mucho la reseña que has hecho de esta novela, sobre todo en lo relativo a la inclusión de párrafos y extractos que ayudan a visualizar mejor lo que dices en el texto. Eso sí, tenemos la impresión de que a ti te ha gustado más que a nosotras, pero coincidimos en que es una novela que engancha mucho y solo por eso merece la pena leerla.

    ¡Un abrazo! ^^

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