Excelente

Crítica a “Las indias negras”, de Julio Verne

Título: Las Indias negras (Les Indes noires)
Autor: Julio Verne
Género: Ciencia Ficción
Fecha de su composición: 1877
Editorial: Orbis, 1987
Número de páginas: 212

—No; le repito, ¡hasta la vista!—insistió el capataz—. ¡Por mi nombre le aseguro que Aberfoyle volverá a verlo!…

Jules Gabriel Verne, autor francés conocido en España y otros países de habla hispana como Julio Verne, fue un famoso escritor de ciencia ficción y aventuras. Nació el 8 de febrero de 1828 en Nantes (Reino de Francia) y murió en el 24 de marzo de 1905 a los 77 en Amiens, ya con la Tercera República Francesa instaurada.

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Figura 1. Retrato de Julio Verne por Félix Nadar (1878)

A pesar de la creencia de que fue un hombre sedentario como era de familia acomodada llegó a realizar varios viajes, cosa poco frecuente en una época en que éstos eran arduos y costosos. Cuentan que cuando era tan solo un muchacho de once años se escapó para ser grumete en un mercante que viajaba a la India y que su intención era comprarle un collar de perlas a su prima, de la que estaba enamorado. Pero su padre lo alcanzó antes de que el barco zarpase. Julio Verne mostró interés por la aventura ya desde niño. No fue, sin embargo, un gran viajero como lo son muchos de sus personajes. Los protagonistas de sus novelas suelen ser hombres adultos y aventureros. La excepción la encontramos en Un capitán de quince años (1878), una de las pocas historias de este autor protagonizadas por un muchacho.

En cuanto a su vida personal, estudió Derecho, estuvo casado (en una unión que no fue precisamente feliz, según sus biografías) y tuvo un hijo y dos hijastras. Tuvo dificultades económicas y graves problemas de salud, como diabetes y trastornos nerviosos. También padeció conflictos familiares, destacando que tuvo que internar a su hijo en un manicomio y sufrió un extraño intento de asesinato por parte de su sobrino, con el que mantenía una relación cordial hasta ese momento, que le dejaría como secuela una cojera que arrastraría el resto de su vida.

Fue un autor prolífico, dedicándose al teatro, la poesía y la novela. Fue muy influyente en el género de la ciencia ficción y de la novela de aventuras moderna. De hecho, junto a H. G. Wells es considerado uno de los padres de la ciencia ficción. Sus obras y muchos de los conceptos que trataba en ellas, como los viajes alrededor de la Tierra (La vuelta al mundo en ochenta días, 1873 o Cinco Semanas en Globo, 1863) los viajes por mar y en submarino (Veinte mil leguas de viaje submarino, 1869 o El Chancellor, 1875) o la exploración del espacio (De la Tierra a la Luna, 1865 o Alrededor de la Luna, 1870) fueron premonitorios. En Cinco semanas en globo, por ejemplo, anticipa el descubrimiento de las fuentes del Nilo. En La isla misteriosa (1874) habla de motores eléctricos y ascensores, aparatos que aún no existían. Una de sus obras más conocidas y vendidas, que fue adaptada como obra teatral, es Miguel Strogoff (1876). Se trata de una novela bélica, histórica y de aventuras cuyo tema es la Rusia de los zares.

Muchas de sus obras son muy conocidas por estar adaptadas al cine y al teatro. De las 54 novelas publicadas en vida del autor, treinta y tres han sido llevadas al cine y se han realizado unas 95 películas basadas en su obra. Algunas de estas son tan conocidas como Viaje al centro de la Tierra, novela de 1864 adaptada unas seis veces a la gran pantalla. Muchas de sus historias fueron también serializadas. De La vuelta al mundo en ochenta días (1873) se ha hecho hasta una serie de dibujos animados.

Su obra, según algunos autores, se puede clasificar en 3 etapas relacionadas con la época de su vida en que las escribió: descubrimiento (sus primeras obras), madurez (con personajes más humanos y obras más serias) y desencanto (en la última fase de su vida estaba descontento, por problemas tanto personales como de la época en que vivió, y lo reflejó en sus libros).

Julio Verne fue un autor cuya creación literaria tuvo buena acogida y fue reconocido y premiado ya en vida. De hecho, recibió la Legión de Honor francesa por sus aportaciones a la educación y a la ciencia.

La obra de la que os voy a hablar en esta ocasión es una de las menos conocidas del autor francés, pero es una de mis favoritas y creo que es una de sus obras más originales y fascinantes. Se trata de Las indias negras (1877), que es el nombre que le daban los ingleses a las minas de hulla. Ese es precisamente el escenario donde sucede gran parte de la acción. La novela se basa en leyendas escocesas. El argumento gira alrededor de un yacimiento de carbón agotado que parece estar habitado por un duende. Uno de los protagonistas, el ingeniero James Starr, recibe dos cartas en su casa de Edimburgo. Una es de un antiguo capataz: Simon Ford le emplaza a visitar una vieja mina que habían explotado, la mina Dochart de Alberfoyle (Escocia, Gran Bretaña). En la otra carta, que no está firmada, se le advierte que no vaya a la antigua mina. Starr decide ir a de todos modos, ya que el anónimo despierta aún más su curiosidad.

Esta nueva misiva llegaba en un sobre de mala calidad, y la letra indicaba una mano poco acostumbrada a manejar la pluma.

Simon Ford, el capataz, se obstinó en no abandonar la mina y vive en ella con su familia. Simon le muestra al ingeniero su descubrimiento, una galería grande y desconocida. Deciden volver a explotar el mineral y reabrir la mina, que recibe el nombre de Nueva Alberfoyle y en ella se construye una ciudad de mineros. Pero estos se encuentran con sucesos extraños, supuestamente causados por el duende. James, Simon y su hijo Harry, así como Jack Ryan, amigo de Harry, trataran de resolver este misterio.

¡Un gemido! ¡Te habrá parecido, Harry! ¡Debe de haber sido el sonido del viento…! Únicamente que algún fantasma…

Como es habitual en Verne, crea realidades que no existen o existían en su época, como un pueblo subterráneo habitado por personas en el interior de una vieja mina abandonada. Hoy en día se cree que un futuro muchas personas podrían vivir en ciudades subterráneas con iluminación y ventilación artificial. Existen búnkeres y refugios nucleares con estas características y se piensa que vivir bajo tierra puede ser clave en la colonización espacial si algún día llega a ser viable; pero en el año en que se publicó el libro esta posibilidad era, además de una fantasía, algo relativamente nuevo.

¡Aquella gente era feliz en esa casa ubicada mil quinientos pies bajo tierra, en el subsuelo escocés! Entre otras ventajas, tenían la de no pagar impuestos al fisco…

Verne parece conocer a la perfección la cultura y vida escocesas de la época, pues mitos, comidas y demás costumbres se ven reflejadas en la obra. Se nota una preparación y documentación minuciosa en muchos aspectos, como creencias y tradiciones de los mineros.

Al respeto se puede decir que Simon Ford y su hijo tenían ‘la fe del carbonero’, es decir, una fe en Dios que nada hace tambalear.

También destaca el uso de tecnicismos, como en la mayoría de las obras de ciencia ficción de este autor. Entre los diversos términos técnicos mineros que utiliza me ha llamado la atención la figura del penitente, que era uno de los empleos o labores más peligrosas dentro de una explotación minera. El penitente era la persona encargada de iluminar y disipar los primeros gases en una mina. Solía encargarse a alguien sin familiares o a un anciano porque las probabilidades de morir en una explosión o por inhalación de gases tóxicos eran muy elevadas. Uno de los personajes clave en esta novela es un penitente.

La novela se estructura en 22 capítulos con un título que resume en una frase lo que va sucediendo a lo largo de su desarrollo. La trama tiene un punto de romanticismo un tanto tópico, pero también tiene sus toques de originalidad, sobre todo si tenemos en cuenta la época en que fue escrita. En cuanto a su estilo, bebe de la novela de aventuras, de la fantasía y tiene el sello inconfundible de la prosa de Verne. La narración está muy cuidada, es muy detallada y las descripciones tienen bastante importancia, si bien es cierto que se trata de una obra más ligera si la comparamos con algunas de las obras más conocidas del autor. La lectura se hace fluida por un mayor predominio de la acción. Tal vez fue por esta última característica que me entusiasmé cuando la leí por primera vez hace ya más de quince años y que, por ello, sea una de mis obras favoritas, que he releído en varias ocasiones.

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Figura 2. Portada de una de las ediciones en castellano. Editorial Orbis, Colección Julio Verne número 22 (1987)

Aunque como ya he dicho no es de las novelas más conocidas de Verne, fue adaptada en una teleserie francesa en 1964, cuyo guionista fue Marcel Moussy y bajo la dirección de Alain Mottet. La serie de televisión se llamaba igual que la novela, Les Indes noires.

Este libro es de dominio público, al menos según la ley vigente en España. Os lo podéis descargar gratis y de forma legal en varias páginas. Yo os recomiendo la web http://www.elejandria.com porque podéis elegir si bajarla en epub o pdf y también podéis encontrar otros libros de este autor.

Valoración: Excelente.

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