Excelente

Crítica a “Solaris”, de Stanislaw Lem

Título: Solaris
Autor: Stanislaw Lem
Traductor: Joanna Orzechwska
Género: Novela de Ciencia Ficción
Fecha de composición: 1961
Edición: 2013 (traducida del polaco)
Editorial: Impedimenta
Número de páginas: 296

 “¿Resignarse entonces a la idea de ser un reloj que mide el transcurso del tiempo, ya descompuesto, ya reparado, y cuyo mecanismo tan pronto como el constructor lo pone en marcha, engendra desesperación y amor?”

Ya hace tiempo que conocía de oídas la obra del autor polaco Stanislaw Lem. Me habían dicho que era muy compleja y filosófica e, incluso, satírica, razones por las que tardé mucho en atreverme a leer algo de este conocido escritor de ciencia ficción. Un día di con la edición de Solaris traducida directamente del polaco (la anteriores eran traducciones de otra traducción de la obra al francés) y con prólogo de Jesús Palacios en la biblioteca a la que suelo ir, y me decidí al fin a sumergirme en esta novela de la que voy a hablarlos hoy.

“En la literatura de nuestro tiempo, los dos grandes maestros de la ironía y la imaginación son Stanislaw Lem y Jorge Luis Borges”

Úrsula K. Le Guin

Stanislaw Herman Lem fue un autor nacido en la ciudad polaca de Leópolis (actual Ucrania) en 1921 y fallecido en Cracovia (Polonia) en 2006 a la edad de 84 años. Fue sobre todo un novelista de ciencia ficción conocido por obras como Solaris (1961), El invencible (1964) y Ciberadía (1965). Por estas obras, es considerado uno de los máximos exponentes del género y uno de los pocos escritores de habla no inglesa que ha alcanzado gran fama, ha vendido más de 20 millones de libros y fue traducido a más de 40 lenguas.

Figura 1. Fotografía de Stanislaw Lem en 1964.

Sin embargo, fue conocido por sus duras críticas a la baja calidad del género y a los aspectos comerciales. En sus últimas obras no se definió como escritor de ciencia ficción, si bien sus novelas se pueden incluir en el género. De hecho, fue expulsado de la Asociación de Escritores Norteamericanos de Ciencia Ficción y Fantasía, del que era miembro honorario, tras hacer unas declaraciones criticando la ciencia ficción estadounidense.

En cuanto a su biografía, comenzó los estudios de medicina, que no concluyó entre otros motivos para evitar la incorporación forzosa al ejército como médico militar y por discrepancias ideológicas. Los continuaría en 1944, una vez que se traslado a Cracovia, decidiéndose por la especialidad de Psicología.

Trabajó como ayudante de investigación y comenzó a escribir narraciones en su tiempo libre. Se casó con una radióloga, en esos momentos aún estudiante de medicina, llamada Barbara Lesniak con la que viviría casi toda su vida. Fue miembro fundador de la Sociedad Polaca de Astronáutica y profesor de literatura polaca en la Universidad de Cracovia. Escribió ensayo en sus últimos años, abandonando la producción de literatura de ficción.

Figura 2. Portada de la edición de la editorial Impedimenta de 2013.

En Solaris (1961),  Lem trata el tema del contacto con un ente extraterrestre de un modo totalmente innovador, muy diferente lo que estamos acostumbrados en las obras de ficción y la imaginación popular. El ser extraterrestre, que en un principio no se sabía ni si estaba vivo, toma la forma de una especie de océano viviente que el ser humano descubre en el planeta Solaris. El ente no reacciona nunca del mismo modo a un mismo estimulo, por lo que es un gran misterio y todo un reto para los científicos que tratan de comprenderlo.

No había nadie. Una ventana panorámica cóncava, apenas más pequeña que el mirador de la cabina donde descubriera a Snaut, dominaba el océano.

El océano es casi un personaje más en la historia. Tras años de intentar descifrar sus misterios y contactar con él, con la creencia de que el océano es inteligente, los humanos tienen una base semi-abandonada donde surgen unos extraños problemas. Para averiguar qué ocurre, mandan a la estación al psicólogo Kris Kelvin. Una vez en la base, Kelvin se encuentra con que su mentor, Gibarian, se ha suicidado y el comportamiento de los otros dos científicos que viven la estación, Snaut y Sartorius, es cuanto menos extraño. Pero lo verdaderamente raro es cuando Harey, la esposa de Kelvin que se había suicidado hacía años, apareció en su habitación cuando el psicólogo despertó como salida de la nada. Ella no parece saber nada de su muerte y es tal cual Kelvin la recuerda, no ha madurado ni envejecido. Tampoco es capaz de alejarse demasiado de él. Kelvin, asustado, la envía en una cápsula al espacio, pero ella regresa y no recuerda nada. Los tres científicos, ante la presencia de varios de estos seres que llaman “visitantes”, deciden realizar unos experimentos con el océano más radicales que los anteriores.

Yo no tenía ninguna esperanza, y sin embargo vivía de esperanzas

La novela se estructura en 14 capítulos con un título que resume lo que va sucediendo. La narración es lineal y sigue todo el tiempo a Kris Kelvin, desde su partida de la Tierra hasta lo que sucede en la estación de Solaris. El ritmo se adapta a los sucesos narrados, siendo bastante variable.

El libro está repleto de detalles sobre investigaciones científicas sobre el océano y conceptos técnicos muy cuidados sobre la estación, los viajes espaciales y el sistema de comunicación que emplean los personajes. El narrador es el propio protagonista, Kelvin. Por ello, es mucho lo que se ignora sobre lo que sucede y muchas veces lo narrado corresponde con las reflexiones del protagonista.

En el estrecho habitáculo casi no podía separar los codos del cuerpo. Conecté el tubo de la bomba a la válvula de mi escafandra, que se infló rápidamente. A partir de ese instante ya no podría hacer ningún movimiento; yo estaba allí, de pie, o más bien suspendido, enfundado en mi traje neumático, incorporado al armazón de metal

El diálogo entre los personajes, a pesar de ser bastante escaso, pues estos se aíslan unos de los otros, es muy importante y significativo. A través de estas conversaciones se arroja un poco de luz sobre el misterio que los protagonistas están viviendo.

-Es cierto… ¿Por qué te interrumpes? Ha llevado a cabo con nosotros una serie… de experimentos. Vivisección psíquica. Ha utilizado conocimientos que nos ha sonsacado, sin pedirnos permiso

Esta obra no brilla por tener mucha acción ni por hacerte vivir una gran aventura, como sería de esperar viendo la sinopsis, pero tiene la peculiaridad de hacer pensar al lector. Te envuelve en profundas reflexiones sobre la propia humanidad, nuestro lugar en el universo, la posibilidad de contacto con seres radicalmente diferentes a la vida conocida, el amor y su fuerza, la muerte y el propio concepto de lo que es estar vivo. Ahonda en temas tan complejos como la existencia de un Dios creador y también los engaños de la mente, nos remite a la vieja e intensa pregunta de si lo que vivimos es real.

La trama es inquietante, con un aire de terror psicológico en ocasiones, y si algo la caracteriza es que el argumento es lineal en el aspecto de que sigue a Kelvin todo el tiempo pero también es laberíntico. El ambiente de la estación narrado por Kelvin es gris, extraño y claustrofóbico. Casi no es de extrañar el aislamiento y la locura a la que los personajes parecen abocados, estando rodeados de ese enigmático océano viviente.

Me ha llamado mucho la atención que Lem haya logrado una obra tan compleja, una ciencia ficción tan filosófica que raya en el intimismo, que reflexiona sobre lo más profundo del ser humano, a través de tan pocos personajes. Los cabos sueltos son muy numerosos y creo que es así de manera intencionada. Puedo aventurar que el autor quería construir gran parte de la historia jugando con el lector. Es un libro que nos lleva a otro planeta para hacernos mirar adentro, en lo más íntimo del alma, y que nos deja más preguntas que respuestas entre sus líneas.

 No sé cuánto tiempo estuve acostado en la oscuridad, los ojos clavados en la esfera luminosa del reloj pulsera. Yo sentía una cierta sorpresa, pero también, y como impresión básica, una indiferencia profunda

De la edición, además de ser una traducción directa del polaco, como ya he dicho, quiero destacar que es un libro muy hermoso, con una portada bien diseñada y una preciosa ilustración tanto en las solapas de papel como en las del interior del libro. Hay ediciones anteriores del libro en castellano algo menos logradas (por ejemplo, de la editorial Minotauro, que son traducciones del francés).

Esta novela ha sido llevada a la gran pantalla en dos ocasiones. La más reciente es la de Steven Sodergergh (2002) protagonizada por George Clooney y Natascha Mc Elhone. La primera fue la de Andréi Tarkovski de 1972. También hubo una adaptación en televisión (1968)

Tras leer Solaris, he de decir que lo que me habían dicho es cierto: esta obra de Lem es compleja. Pero en mi opinión es accesible y hermosa, deja mucho a la imaginación del lector y a su interpretación. Es una obra imprescindible para todo aficionado a la ciencia ficción.

Valoración: Excelente.

Podéis comprar Solaris aquí 

2 thoughts on “Crítica a “Solaris”, de Stanislaw Lem”

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