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¿Cuánto te asusta el caos? Una introducción a Philip K. Dick.

A quien Dios habla ¿oye algo más que su propia voz?

Cita del prólogo de Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos Philip K. Dick 1928-1982 (1993)

En esta ocasión, vamos a sumergirnos en la vida y obra de Philip K. Dick, principalmente a través dos obras sobre la figura de este reconocido escritor. Una es el ensayo de Aaron Barlow ¿Cuánto te Asusta el Caos? Política, Religión y Filosofía en la obra de Philip K. Dick(2003). La otra es la biografía escrita por Emmanuel Carrère, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos Philip K. Dick 1928-1982 (1993). Añadiré además ciertos aspectos de algunas de sus obras y, sobre todo, me basaré en mis propias apreciaciones generales tras haberlas leído. Tengo pensado hacer una crítica individual a alguna de estas obras, las que considero más representativas, pero antes considero necesaria esta introducción al autor.

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Figura 1. Fotografía de Philip K. Dick

Philip K. Dick fue un autor estadounidense de ciencia ficción y ficción paranoide. Escribió novelas, relatos y guiones con fuerte carga de reflexión sobre la propia percepción de la realidad, la religión, la ética, la moral, etc. Algunos autores incluso encuadran sus obras en la ficción filosófica, lo que suele ser común en muchos autores de ciencia ficción. Dick crea otros mundos como quién trata de resolver los asuntos más humanos y reales de la época en que vivía y cuestiones que han fascinado a la humanidad durante toda la historia conocida.

-Tú eres una persona de elevada moral. Yo no lo soy. No juzgo a nadie, ni siquiera a mí mismo- Mercer alzó su mano, cerrada, con la palma hacia arriba-.

Cita de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Dick nació en Chicago el 16 de noviembre de 1928 y murió a los 53 años, el 2 de marzo 1982, en Santa Ana (también Estados Unidos). Su nombre real es Philip Kindred Dick, pero usó la inicial del apellido de soltera de su madre (Kindred) para firmar sus obras. Además utilizó varios pseudónimos, entre ellos dos: Richard Philips y Jack Dowland, con cierta frecuencia.

Las vivencias personales de Dick influyeron de modo indiscutible en su obra, por lo que en esta entrada trataré de mostraros algunos aspectos generales de su narrativa en relación con los hechos más destacados de su vida, recogidos de diferentes fuentes pero sobre todo de la citada obra de Carrère. Fue un autor prolífico, su bibliografía en vida incluía 36 novelas, 121 relatos cortos y 14 colecciones de relatos publicados. Tras su muerte, se han publicado además otras ocho novelas, ascendiendo a 44 a día de hoy, así como parte de su correspondencia personal.

Se están publicando además sus diarios personales, llamadas Exégesis (2011), que aún no he podido conseguir. De momento solo hay dos volúmenes de esta larga obra y está en inglés. Según he consultado, los diarios personales del autor ocupan más de 8000 páginas y se irán recogiendo en varios volúmenes.

En cuanto a su vida personal, es controvertida y traumática ya desde su mismo nacimiento. Philip K. Dick fue un bebé prematuro y tenía una hermana melliza, Jane Charlotte Dick, que falleció a las 5 o 6 semanas de nacer. Este hecho pudo deberse a las quemaduras que sufrió con una botella de agua con la que su madre trataba de calentar la cuna o a la desnutrición que ambos bebés sufrieron, como consecuencia de la falta de conocimiento y experiencia de su madre. La muerte de su hermana le afectó y fue la causa de la figura (o el motivo) recurrente del hermano fantasma en sus obras.

Cuando tenía unos cinco años, sus padres se divorciaron y se pelearon por su custodia. Fue a raíz del traslado por motivos laborales de su padre, si bien, según la biografía de Carrère, la relación entre sus progenitores nunca fue muy buena. Su madre se quedó finalmente con el pequeño Philip, consiguió un trabajo en Washington D.C. y ambos se mudaron allí. Años más tarde regresaron a California, donde Dick comenzó a mostrar interés por las revistas de ciencia ficción cuando todavía era muy joven, tenía unos doce años.

La inestabilidad familiar y afectiva del autor parece ser una constante que también se refleja en su obra, muchos de los protagonistas de sus historias sufren de divorcios, problemas familiares, traumas y demás inestabilidades que les causan desde cierta desazón a completa locura. A muchos de estos personajes se les podría clasificar de inadaptados sociales, dicho suavemente. Como bien dijo sobre Dick la también escritora Ursula K. Le Guin:

No hay héroes en los libros de Dick, pero hay actos heroicos. Uno se acuerda de Dickens: lo que cuenta es la honradez, constancia, amabilidad y paciencia de la gente ordinaria

En la obra de Aaron Barlow se califica a varios de los personajes de Dick como idiotas y se ilustra con ejemplos de su comportamiento. Hay cierta tendencia al absurdo y a la locura en muchas de las conductas de estos personajes. Hay quien afirma que son un reflejo de la visión que Dick tenía de sí mismo.

Ya de adulto, Dick se casó en cinco ocasiones, matrimonios que terminaron todos ellos en divorcio. Tuvo tres hijos, Laura, Isa y Christopher. Sus esposas suelen coincidir en que el escritor tenía problemas de ansiedad y adicción a las drogas. También tuvo varios episodios, posiblemente psicóticos, donde experimentó alucinaciones. Como él mismo creía, es posible que padeciese esquizofrenia, si bien la opinión de los expertos en la actualidad es que no padecía uno de estos trastornos sino que sus alucinaciones eran causadas probablemente por el abuso de drogas. Según sus biografías, visitó a psicoterapeutas durante la mayor parte de su vida.

Todo es verdad. Todo lo que las personas han pensado alguna vez.

Cita de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968)

En 1974, tras serle extraída una muela y tratado con un potente analgésico, el autor tuvo una especie de revelación mística al ver el colgante con forma de pez de la empleada de la farmacia que fue a su piso a llevarle un medicamento. El pez era un símbolo de los cristianos gnósticos, una antigua secta de la época de los romanos. A partir de ese momento, Dick creyó que tenía una doble vida, la suya propia y la de Tomás, un cristiano del año 70 después de Cristo. También pensaba que el Imperio Romano nunca había caído, sino que la vida que vivía era irreal y que una inteligencia estaba contactando con él y otras personas para derrocar el actual régimen político. De estas visiones y su interpretación como mensajes divinos o de un ser inteligente de otra realidad saldrían ideas para lo que sería SIVAINVI (VALIS, 1981), Radio Libre Albemuth (1985) y otras de sus novelas.

Los que padecen perturbaciones mentales no aplican el principio de Parsimonia Científica: la teoría más simple para explicar un cierto conjunto de datos. Prefieren el barroquismo.

Cita de SIVAINVI (1981)

Dick se volvió más paranoico con el paso del tiempo, llegando a creer que el FBI había irrumpido en su casa y robado sus documentos o que la KGB urdía conspiraciones contra él y le tendía trampas. Escribía sus teorías durante noches enteras en sus diarios o (Exégesis) bajo la influencia de las anfetaminas. Incluso llegó a explicar estas teorías en una conferencia a la que fue invitado.

En su obra se reflejan estas temáticas. En su novela Los clanes de la Luna Alfana (1964), se habla de los trastornos mentales y casi todos los personajes padecen alguna enfermedad de este tipo. El argumento gira alrededor de un grupo de descendientes de enfermos mentales, enviados a vivir en una colonia espacial porque ya no saben qué hacer con ellos en la Tierra. Quedan aislados de todo contacto con el resto de la humanidad durante 25 años y desarrollan un extraño y sorprendente sistema social. También es frecuente que los personajes de sus historias consuman drogas de forma normal, como vemos en esta cita de Ubik(1969):

¿Desea que le traiga algo, señor Runciter? ¿Una taza de café, otra anfetamina, o quizás un superestimulante para doce horas?

Dick experimentó con las anfetaminas y el LSD y escribió bajo sus efectos. En Laberinto de muerte (1970), donde mezcla la exploración espacial con la novela policíaca, el propio Dick afirma, en el prólogo, que se basa en experiencias propias con el LSD. Si tenemos en cuenta la etapa histórica que le tocó vivir, no es nada extraño puesto que por aquel entonces no se conocían tan bien los problemas que acarrean estas sustancias.

Dick vivió además la época hippie, época de la experimentación, de las ideas de libertad e igualdad en los 60 y 70 y el llamado sexo, drogas y Rock & Roll. En esa época predominaba la influencia de la cultura pop, el posmodernismo y la era de plata de la ciencia ficción en literatura, inseparable del pulp fiction (cuyas publicaciones le influyeron como lector y escritor) y la irrupción de los medios audiovisuales (sobre todo la televisión) en los hogares.

La citada era de plata de la ciencia ficción, entre los años 1951 y 1965, es posterior a dos hechos transcendentales en este tema. Uno es de índole histórica, la Segunda Guerra Mundial y el otro es literario, la Edad de Oro de la ciencia ficción entre los años 1938 y 1950. Después vendría el Ciberpunk, género del que Dick es precursor.

Dick empleó recursos de la televisión y la prensa en sus obras. Por ejemplo, en Ubik(1969) cada capítulo comienza con un anuncio publicitario donde Ubik es un producto diferente cada vez:

Hoy nos toca hacer limpieza, amigos: estos son los descuentos con los que liquidamos nuestros silenciosos Ubiks eléctricos. Sí, echamos la casa por la ventana. Y recuerden: todos nuestros Ubiks han de ser usados de acuerdo con las instrucciones.

Yo veo cierto matiz de crítica y de comedia en ese uso que le da a los anuncios, si bien en esa novela la crítica, tanto a la sociedad en general como a la existencia de grandes corporaciones empresariales y al monopolio, tiene su importancia. La comedia, con un estilo cercano a esas series de televisión antiguas con risas enlatadas, está presente en gran parte de su obra. Es un humor peculiar, poco estético y que no hace gracia en el sentido habitual del término, sino que más bien me dejó descolocada.

También el futuro distópico dominado por grandes corporaciones empresariales que monopolizan su parcela de actividad y mantienen el control sobre ciertos aspectos de la vida de los ciudadanos es una constante en sus libros. Otro tema recurrente en la obra de Dick es la tecnología y los hombres que se dedican a ella, los técnicos que trabajan en esas grandes empresas. Muchos de sus personajes son expertos en diversas ramas de la técnica.

En muchas de sus novelas trata la manipulación de la sociedad y las personas, así como la deformación de la propia realidad, el no saber que es real o irreal es casi otra de las constantes de su obra. Cómo él mismo decía:

La herramienta básica para la manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a la gente que debe usar las palabras.

Me parece cuanto menos curiosa esta afirmación viniendo de un escritor que inventaba nuevas realidades y creaba palabras nuevas, o daba otro significado a las ya existentes, para definir estos artificios que el mismo creaba.

En lo que a ciencia y tecnología se refiere, Dick vivió en una época de progreso científico sin igual, en parte impulsado por la Guerra Fría y la competición entre países, por ejemplo, en la carrera espacial. Se creía que la ciencia podía explicarlo todo o casi todo y que el progreso nos llevaría a futuros ideales, a la vida sin enfermedades y a colonizar otros planetas. Se realizaron en esos años grandes avances en medicina y también el gran hito de la llegada del hombre a la Luna en 1969. La imaginación popular, influenciada por la ciencia ficción digamos “amable” y optimista de la época, estaba muy lejos de los futuros distópicos y el género Ciberpunk que predominarían posteriormente y de los que Dick fue un claro precursor.

Así, en sus obras conviven futuros hiperdesarrollados técnicamente (con coches voladores o robots, por ejemplo) pero que son, a la vez, mundos desolados por la guerra o la contaminación. Se observa tanto el carácter de previsión del futuro de la obra de Dick como la influencia de la historia reciente y antigua. Me parece destacable que los robots de Dick no suelen seguir las Tres leyes de la robótica de Isaac Asimov. En ocasiones, como en el relato La segunda variedad recopilado en el volumen Cuentos completos II (2011), estos robots están diseñados para asesinar seres humanos. Él los denomina garras (palabra a la que le da un nuevo significado para denominar una realidad que el propio autor crea) y son una peligrosa arma de guerra.

-Quizá las garras hayan conseguido entrar en sus búnkeres.
-Una de las garras, de las que clavan, entró en un búnker ruso la semana pasada-dijo Eric-. Liquidó a todo un pelotón antes de que consiguieran echarla.

Cita de La segunda variedad, del volumen Cuentos Completos II(2011)

Se dan también en su obra casos de colonias espaciales, como la ya comentada en Los clanes de la Luna Alfana (1964); Ubik (1969), donde el ser humano establece una base en la Luna, y otras donde el ser humano trata de escapar de una Tierra en la que apenas se puede vivir, como en el caso de la colonia marciana que cita en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?(1968). Sin embargo, el autor no desarrolla demasiado este tema.

El poco desarrollo de muchos conceptos novedosos es uno de los aspectos que me disgustan un poco de la obra de Dick. No introduce estas ideas explicándolas, sino que da por hecho que el lector las conoce y las incluye en la obra con mucha naturalidad. Es el lector quién debe descubrir su significado al ir leyendo. Así, en Ubik(1969), habla de los moratorios y el estado de semivida de los difuntos (o no tan difuntos) a los que de vez en cuando despiertan de su letargo, consiguen que vuelvan a tener actividad cerebral e incluso se pueden comunicar, con una tecnología que el autor no se molesta en explicar demasiado. Habla de ello e inventa detalles técnicos de todo el proceso, pero te quedas con la sensación de que no profundiza.

Figura 2. Portada del ensayo ¿Cuánto te Asusta el Caos? Política, Religión y Filosofía en la obra de Philip K. Dick (2003), escrito por Aaron Barlow

Más que tratar de explicarnos algo nuevo, Dick trata de transmitirnos las debilidades de nuestras suposiciones personales sobre el mundo en que vivimos, sobre lo real.

Cita de ¿Cuánto te Asusta el Caos? Política, Religión y Filosofía en la obra de Philip K. Dick (2003)

El mundo futuro que describe se me hace a veces pobre en detalles, pues el autor no hace un gran esfuerzo en describir. Así, en sus obras son más importantes la narrativa que la acción y los diálogos que la descripción. Tal vez sea deliberado por parte del autor. Puede ser que el pulp haya influido en este aspecto, puesto que se trataba de llegar a un público muy heterogéneo, que buscaba acción y diversión en la lectura. La corta extensión de sus novelas, ya que ninguna de las que yo he leído sobrepasa las 400 páginas, puede ser otro factor a considerar.

Muchos de estos mundos futuros que Dick creó se sitúan en épocas que ya vivimos hoy día. Ubik (1969) y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?(1968) se desarrollan en un supuesto 1992 que el autor no llegó a ver.

-Marcaré lo que tengo programado para hoy-examinó su agenda del 3 de enero de 1992: preveía una concienzuda actitud profesional.

Cita de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968)

Otra de las obsesiones de Dick son los mundos paralelos, el qué pasaría sí… Por ejemplo, en la novela ucrónica El hombre en el castillo (1962) juega con la idea de que pasaría si el eje alemán hubiera ganado la segunda guerra mundial. La acción se sitúa 15 años después de esa victoria. Esta distopía, le valdría a Dick el prestigioso premio Hugo en 1963.

A pesar de recibir varios premios prestigiosos, Dick tuvo problemas económicos y no vio reconocido su trabajo en vida, no se le atribuyó un status como escritor fuera de la ciencia ficción, en parte, suelen decir los entendidos, por la mala opinión existente sobre el género en el ambiente literario de la época. Su fama era mayor en Europa que en América y el autor no acababa de encajar en el ambiente literario culto de Bekerly, lugar en que residió gran parte de su vida, a pesar de leer a Joyce o escuchar música clásica. Dick parece sentirse siempre fuera de lugar e incluso incomprendido en su ambiente, sentimientos que reflejó en su obra. Según varias de las biografías que sobre él se publicaron, el autor temía ser homosexual en su juventud, pero tampoco encajaba del todo con sus amigos gais. Y entre los aficionados a la ciencia ficción del momento, era considerado raro por sus gustos literarios, ya que leía también a autores cultos y que no pertenecían a este género.

Uno de los autores de ciencia ficción más respetados, el polaco Stanislaw Lem, dijo de Dick que era “un genio entre charlatanes“. Sin embargo, muchos críticos de su época dicen de Dick, como de otros autores de renombre en el género (Asimov sin ir más lejos) que fue un mal literato, que su estilo era simple y poco elaborado y sus novelas estaban mal estructuradas. Desde mi humilde punto de vista, esta desestructuración era deliberada y acorde con las ideas de paranoia, de irrealidad, confusión y despersonalización que muchas veces abordaba el escritor. Su poco interés en la estética y la retórica pueden deberse, al menos en parte, a la influencia temprana del pulp. Pero es en los aspectos filosóficos y éticos dónde está la belleza de estas obras, más que en lo meramente formal.

Al contrario que un visionario o un profeta, Dick no tenía nada que decir, sólo preguntas que hacer. No ofrecía la verdad, sino dudas.

Cita de ¿Cuánto te Asusta el Caos? Política, Religión y Filosofía en la obra de Philip K. Dick (2003)

Hoy día, sin embargo, es reconocido por gran parte de público y crítica y casi venerado. A título póstumo se le incluyó en el salón de la fama de la ciencia ficción, sus novelas constan en listas de mejores obras de varias publicaciones y fueron la inspiración de unas 13 películas. Entre ellas, destacar la considerada de culto Blade Runner(1982), parcialmente basada en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968). Dick se negó a escribir la novela basada en la película, pero sí participó en el propio film, que se estrenaría en los cines poco después de su muerte. Desde 1983, un año después de su fallecimiento, se le honra también con el Premio Philip K. Dick que premia novelas originales de ciencia ficción. Este premio se otorga anualmente en la Norwescomen de Estados Unidos.

Figura 3. Poster de la película Blade Runner(1982),del director Ridley Scott

Se ha escrito mucho sobre la vida y obra de Philip K. Dick. Navegando un poco por internet podemos encontrar fácilmente referencias a tanto a biografías como a ensayos y memorias y otros libros que sirven para esclarecer su compleja obra literaria, como los propios ensayos en que me baso para escribir esta entrada. También sus ex-esposas escribieron sobre sus vivencias con el escritor. Search for Philip K: Dick (2010), es obra Anne R. Dick, tercera esposa del autor y My life in the Edge of Reality (2011), fue escrita por Tessa B. Dick, quien fue su quinta y última esposa. Hay otra biografía fácilmente adquirible que aún no pude leer, a pesar de parecerme interesante. Se trata de El profeta americano de Salvador Bayarrir.

Mientras que el libro de Barlow se centra en aspectos concretos de la obra de Dick, como si fuese un artículo periodístico, Carrère elabora un relato más novelesco y centrado en la vida del escritor. He escogido estas dos obras porque juntas dan una visión general del autor y de su literatura. He de advertiros que, si decidís leer la obra de Carrèrre, es posible que os cueste conseguirla, puesto que está descatalogada, no la he encontrado en digital y los ejemplares de segunda mano que vi a la venta tienen un precio bastante elevado. Sin embargo, es probable que la encontréis en alguna biblioteca. El ensayo escrito por Aaron Barlow, en cambio, está disponible en digital en Amazon, si bien lo considero menos interesante. Pero lo realmente interesante es leer al propio Dick.

Yo recomiendo la lectura de estos ensayos si ya sois conocedores de la obra de Dick y os interesa profundizar en su figura. En caso contrario y si lo que os interesa e introduciros en el universo dickiano, me parece conveniente adentrarse primero en sus libros. Son adecuados para comenzar esta aventura sus relatos y cuentos. Para ello hay seis volúmenes de la colección Cuentos completos, publicados en diferentes libros. Para seguir, yo me sumergiría en sus obras menos complejas, las escritas en sus primeros años como El hombre en el castillo (1962),La penúltima verdad (1964) o Los Clanes de la Luna Alfana(1964). Luego sería el momento de adentrarse en Ubik (1969) y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?(1968), dejando para el final sus últimas, paranoicas y complejas obras, como Radio libre Albemut(1985) o SIVAINVI(1981). Una de mis novelas preferidas, que pasó un poco desapercibida, y que os recomiendo insistentemente es Tiempo desarticulado (1959), que inspiró la película El Show de Truman (1998) También es destacable una de sus primeras obras publicadas, Lotería solar (1955), donde ya se vislumbran algunos de los temas recurrentes de este autor que ya hemos visto.

Philip K. Dick sigue siendo uno de esos autores de obligado conocimiento para todo aficionado a la literatura. Se trata de un autor complejo, de obra extensa e innovadora dentro de la ciencia ficción, que sigue teniendo mucha importancia aún en la actualidad dentro y fuera de este género.

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