Sí, recomendable

Crítica a “Y abrazarte”, de Clara A. García

Título: Y abrazarte
Autor: Clara A. García
Género: Relato
Fecha de su composición: Noviembre, 2016
Edición: Digital
Editorial: Autopublicado
Número de páginas: 137

¿Y abrazarte, puedo?

Tuvimos a Clara A. García por aquí hace un tiempo, allá por febrero, cuando os hablé de Elisa frente al mar que fue, si cabe decirlo, una de las entradas más visitadas de nuestro espacio desde su creación. Y este es un mérito que hay que otorgarle solamente a ella, pues nosotros no hemos tenido nada que ver. Sí, parece que el público acoge con cariño y entusiasmo la figura de una de las escritoras LGTB más queridas. De hecho, hace unas semanas, era mencionada en el diario.es entre los Once nombres propios de la novela LGTBI en España. ¿Aplausos? No, mejor un ovación en toda regla. Junto con María Fornet, Clara Asunción es mi referente personal en la literatura independiente.

Si en la ocasión anterior se trataba de una novela narrativa de corte claramente intimista, hoy os traigo una antología de relatos. No es un tipo de obra que me lance a leer de manera habitual, y mucho menos a reseñar. También es cierto que al buzón de A Librería no llegan demasiadas obras de ese tipo, así que una excusa solapa a la otra. Creo que la última vez fue Relatos del insomnio de mi estimada Gemma Jordán Vives (y en el anterior blog). En fin, que esto del cóctel de historias breves puede salir muy mal o muy bien, el término medio es complicado. Aunque, inclinando la balanza a mi atroz favoritismo, diré que tenía una fe ciega en la pluma de la reconocidísima y grande autora, así que no hay hazaña de osadía por mi parte.

Sonrío. Por el propósito y porque el día que conocí a esta mujer que enrosca con desmaña sus finos y largos dedos en torno a mi muñeca fue el mejor de mi existencia. Y es que no está nada mal, ¿verdad? Apenas amanece y ya tengo en perspectiva un orgasmo. El zumo de naranja de buena mañana está sobrevalorado, os lo digo yo.

Nos encontramos con siete relatos, algunos bastante extensos y todos desarrollados en su justa medida. A voz de pronto, podemos decir que todos tienen en común la temática que se anuncia en la alegre y feliciana portada: el amor. Pero no el tedioso y sufrido amor romántico clásico y típico, sino un amor más urbano, más de hoy en día. Sobre todo aquel que es molesto, que llega sin que lo queramos; o aquel que se nos ha ido y queremos hacer regresar. Aunque siempre que nos referimos al corazoncito hay sitio para el drama, en esta peculiar colección encontraremos un tono más ácido, más irónico, más alegre y distendido. Y, además, en todos los relatos contaremos con dos protagonistas femeninas (o tres, según se mire) poderosas, diferentes y realistas. Un acierto tras otro, ya veis.

Mi respuesta es cortante, y es que no puedo atender tantos frentes, atrapar tantos sentimientos encontrados corriendo de aquí para allá, y sé que debo decirme: o los meto a todos en la mazmorra o abro las puertas de par en par y que sea lo que tenga que ser.

Me siento tentada, dado que son poquitos, a haceros un resumen pormenorizado de cada uno para abriros boca. Pero, por otro lado, no quiero romper el factor sorpresa, porque es bastante poderoso. Así que os dejaré caer pequeñas pinceladas, para que después solo os quede disfrutar. Desde luego, a pesar de la temática en común, en todos hay una diferencia clara de situación y de argumento en sí, lo que resulta muy enriquecedor y dinámico. Por ejemplo, en Fire asistimos a una reunión de alumnos con los que Aurora no se encuentra desde hace dos décadas; por su parte, en Buenos días, mundo no ha necesitado sacar a Berta y a Luisa de la cama¿Te lo puedes creer? narra los momentos posteriores de Beatriz tras dimitir de su cargo como presidenta de la asociación LGTB de la universidad y el nuevo horizonte que se vislumbra; en Imperator Amorosa asistimos a un auténtico tira y afloja de “Te quiero” y silencios; La mujer en mi corazón es un aperitivo cortito y divertido. El fin de fiesta lo pone uno de los más intensos, Corazón cuarteadoo de cómo este dichoso amor puede mantenerse a flote más allá de la muerte.

Sí, ya sé. Me he dejado uno. Y justo ese que da título a la obra. Desde mi punto de vista, el más poderoso y el mejor. Pero lo voy a dejar para el final.

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No es el amor lésbico la baza fundamental de Y abrazarte en su magnífico conjunto. Cuenta con una acidez irónica, sazonada con un ingenio muy poderoso que se luce en los diálogos (es la forma narrativa por excelencia). Desde luego, hay partes que resultan tan brillantes que era imposible dejar de leer. Y son brillantes en esa apabullante sencillez con la que Clara Asunción juega con el dominio del lenguaje corporal y escrito de las protagonistas de cada una de sus historias. También son los pensamientos los que juegan un papel muy importante, los mismos que se atrofian, que se endulzan, que se confunden, cuando se ven ensombrecidos por los latidos frenéticos del músculo más importante de nuestro cuerpo.

Porque es de esos, ¿no? Tu «Te quiero». Un achuchón emocional, ¿verdad? No sé, la noche está bonita, la vida en calma, te estás tomando una copa, estás a gusto contigo misma y de repente, QUIERES. A la noche, a la copa, a la vida, a todos los zánganos de todas las colmenas del mundo y a todos los guijarros de todos los lechos de todos los ríos del mundo.

Pero no se queda en la superficie (esa que representa la portada, en la que flota/se ahoga/lucha/sobrevive el corazón), porque la antología se sumerge por diferentes temas desde la trivialidad hasta lo trascendental. Hablamos de decirse adiós, de volver a verse, del maldito paso del tiempo, de olvidar o de no poder hacerlo, de tener miedo a querer muy poco o a querer demasiado, habla del sexo, de la amistad, de lo torpe que es la vida y de cómo debemos ponerla en cintura. Todo esto, como he dicho, con esa habilidad que ya es innata en cada una de las frases de Clara. Que hace que parezca fácil, aunque no lo es.

Un abrazo creo que podría encajar perfectamente en el pacto, ¿no?

Y sí, como os dije, he dejado el relato más importante para el final: Y abrazartecon esa sutil elegancia, es la historia que da título a esta recopilación tan especial. Y no solo ha sido especial para mí, está claro que para la autora también. Porque de esta pequeña semilla ha germinado una idea para una próxima novela. Qué mágico resulta este arte de crear vidas literarias.

Adela se encuentra de frente con aquella chica que con la que ha mantenido una especial relación en el mundo virtual. Porque en los tiempos modernos de hoy en día, no resulta descabellado llegar a cogerle un cariño muy real a alguien que no hemos visto nunca. Un intercambio de e-mails hace que, finalmente, Adela se cite con Laura para compartir un café en carne y hueso. Lo que puede ocurrir en este tipo de comunicación es que lleguemos a idealizar a nuestro interlocutor y esa magia, la que nosotros mismos hemos creado, se rompa. Pero los sentimientos permanecen ahí, anclados a un recuerdo que no pertenece a nadie. Esto es lo que le ocurre a Adela, que todavía soporta el duelo de perder a la mujer de su vida, cuando se encuentra con que Laura tiene tres décadas menos que ella.

Pero por ello mi miedo se redobla.

Le ha puesto un telegrama urgente al pánico.

No creo que tarde en personarse.

Lo que hace especial este relato no es el arranque de una especie de relación con tal diferencia de edad, sino todo el ambiente que Clara consigue crear. Desde el diálogo plagado de sarcasmo, terror, naturalidad y elegancia; hasta la honestidad y el intimismo más absoluto. Y para colmo, como lectora, no podía soltarlo, no quería que se acabara, deseaba más. Pero, cuándo lo hizo, no sentí el vacío de lo inexistente. Llegó en su justa medida para satisfacer y, sobre todo, para brillar.

En fin, ¿qué más puedo decir? Si no os gustan las antologías de relatos ni tampoco el género romántico es vuestro predilecto, no por ello debéis dejar de leer esta pequeña maravilla. Si sois fanáticos del amor, lanzaros. Si os gustan las letras que hablan de la vida corred a comprarlo. Si no tenéis miedo a sentir, esta es vuestra obra. Seas quién seas, te gustará.

Valoración: Sí, recomendable

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11 thoughts on “Crítica a “Y abrazarte”, de Clara A. García”

  1. Sin palabras (¡y son mi pasión!) ante tu maravillosa reseña, Míriam. ¿Qué puedo decir? “Gracias” es una palabra que se queda muy pequeñita en esta ocasión. Pero ahí va (en talla XXL): GRACIAS.
    Y abrazarte y abrazarte,
    Clara

    P. d. : ¡y no me hagas referente ni grande, que me puede la ansiedad, mujer! 😉

    Me gusta

  2. Tengo que admitir que nunca he sido de leer obras así. Me refiero a este tipo de género. Pero también es cierto que me puede la curiosidad, ya que, el propio título te invita a sumergirte en sus páginas.
    Pero, sin duda, tu reseña da pie a tener más ganas de leer esta obra de Clara A. García, ya que, vas desmenuzando poco a poco todo lo que te puede transmitir la obra y eso, quieras o no, hace una invitación auténtica a leer sus relatos.
    Intentare conseguirla para poder disfrutarla.

    Le gusta a 1 persona

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