Imprescindible

Crítica a “Emma”, de Jane Austen

·Título: Emma
·Autora: Jane Austen
·Traductor: Carlos Pujol
·Género: narrativa romántica clásica
·Fecha de publicación: 1815 (en inglés)
·Edición: tapa blanda 1997
·Editorial: Austral
·Número de páginas: 416

El verdadero amor no es nunca río de apacible curso

Casi no necesita presentación, pero vamos a hacérsela. Jane Austen (1775-1817) fue una novelista inglesa hija de un clérigo protestante que se encargó de su educación. Vivió en Stevenson hasta los veintiséis años, luego la familia se trasladó a Bath y, al fallecer su padre (1805), a Southampton. En 1809 se mudaron a Chawton, un pueblo de Hampshire donde la escritora compuso la mayor parte de sus obras. Finalmente, en mayo de 1917 se desplazaron a Winchester, donde Jane Austen fallecía a los pocos meses con 41 años de edad (se considera que de la enfermedad de Addison). Sus últimas palabras fueron:

NPG 3630,Jane Austen,by Cassandra Austen
Retrato por su hermana Cassandra, pintado en 1810

No quiero nada más que la muerte

Orgullo y prejuicio, considerada la mejor de sus novelas, se comenzó a redactar en 1976, pero no se publicó hasta 1813. Otras de sus obras son: La abadía de Northanger (1918), Sentido y sensibilidad (1813), Mansfield Park (1814), Emma (1815) y Persuasión (1818). Además, existe un fragmento de Sanditon, escrita en el año de su muerte, que se publicó en 1925, cien años más tarde.

Destacar que todas las novelas de Austen han sido adaptadas al cine en varias ocasiones.

Encuadrada dentro de la novela cómica, Emma es una obra muy curiosa, tanto como su protagonista a la que debe el nombre de su título. Es un personaje tan característico que ni siquiera necesita añadirle el apellido para obtener su fuerza. Aunque no olvidemos que nos encontramos en la Inglaterra de la Regencia, así que vamos a hacer las cosas bien. Emma Woodhouse vive con su padre y su institutriz. Cuando esta, la señorita Taylor, decide casarse, la joven tiene que lidiar con su propia soledad. Y dado que se trata de una muchacha orgullosa y bastante excéntrica, se otorga el mérito del matrimonio de la mujer con el señor Weston (su marido), dado que fue ella quién los presentó.

Ahora me siento como si no pudiera pensar en nada más que en esos pobres seres durante el resto del día; y sin embargo ¡qué poco va a tardar en desaparecer de mi mente!

De esta forma, Emma comenzará a ejercer de celestina, intentado ayudar a que las personas de su alrededor alcancen la felicidad. Pero, no nos engañemos: aunque no tiene un fondo malo, lo cierto es que la joven pecará de entrometida, celosa y manipuladora. En más de una ocasión, su afán porque los hechos (es decir, los casamientos) se desarrollen como ella considera pertinente, entorpecerá las verdaderas intenciones de los involucrados.

Antes de comenzar la novela, Austen escribió:

“Voy a coger una heroína que, excepto a mí, no gustará mucho.”

Es cierto que hay actitudes de niña mimada en Emma Woodhouse que pueden despertar el desprecio del lector pero, en realidad, en ello reside su encanto y su autenticidad. Porque a pesar de ser una muchacha de buena posición y con la vida bastante resuelta, tiene una fuerte personalidad y es tremendamente bondadosa con aquellos con los que pretende serlo. Además, es gracias a la complejidad de este personaje por lo que Emma está considerada una de las mejores novelas de la literatura universal.

Es la primera novela de Jane Austen que tengo el gusto de leer, por lo que no puedo realizar la comparativa con Orgullo y prejuicio Sentido y sensibilidad. Eso ya llegará, tendrán su entrada en este espacio. Pero según la información que he recabado, Emma se trata de una historia diferente por parte de la autora inglesa (de hecho, la mayor parte de las guías recomiendan dejar Emma para el final). Pero si sois impacientes como yo, deciros que no encontraréis ningún entorpecimiento para disfrutarla de lo lindo.

Donde se había producido la herida allí debía ser curada, si es que era posible; y Emma se daba cuenta de que hasta que no viese a su amiga en vías de curación no podría recuperar su verdadera paz

Eso sí, como era de esperar, el ritmo es lento, muy descriptivo y condescendiente. Estamos hablando de una novela de más de cuatrocientas páginas, cuya técnica es básicamente la narración tradicional sin excesivos diálogos (y, los que hay, son lo bastante tediosos para que su lectura no sea del todo ágil). Aunque como he dicho, se le catalogue como obra cómica, lo cierto es que las situaciones de risa llegarán a cuentagotas. Digamos que lo que prima es la ironía, los malosentendidos, los enredos y las habladurías.

Emma

Me aventuraría a decir que es una crítica sarcástica a la sociedad de entonces, plagada de intereses económicos y de la búsqueda del mejor estatus, donde dominaba la apariencia y… (dicho así, tampoco es que encontremos tantas diferencias con lo que vivimos hoy en día). En fin, que Emma está también metida en esa montaña rusa pero, al contrario que el resto de sus amigos y vecinos, ella no parece sentir ningún tipo de deseo romántico ni tiene pensado casarse.

Para llevar a cabo esto, Austen echará mano de una serie de numerosos personajes que representarán el elenco sobre el que trabajará Emma. Por ejemplo, tenemos a Harriet Smith con la que trabará una intensa amistad. Nuestra protagonista intentará por todos los medios resolver la vida de su nueva amiga buscándole el mejor de los maridos: la manipulable y pobre Harriet se convierte en la primera víctima de los juegos casamenteros de Emma.

No sé si tiene el propósito de llamar la atención de las dos, Harriet, redoblando sus amabilidades, pero me sorprende que sus maneras sean aún más delicadas que antes. Si algo se propone tiene que ser agradarte. ¿No te dije lo que había dicho de ti el otro día?

Otro personaje importante es George Knightley, que tiene unos dieciséis años más que Emma (37) y es su concuñado. Es uno de los pocos amigos de la joven que es capaz de criticar sus defectos e intentar pararle los pies. Knightley será el modelo utilizado por la celestina para medir al resto de hombres de su vida. Cabe destacar a Jane Fairfax, una joven bien parecida y educada hacia la que Emma siente una profunda envidia. Se unirán a ellos Frank, Pillip, Augusta o la señorita Bates entre otros.

Y como en tantos otros clásicos, realmente lo importante no es lo que sucede, si no la hermosura y el detalle con el que se nos lo cuenta. Además, si lo encuadramos en el año de su publicación, es una obra socarrona, con un tono desenfadado y con cierto desgarro feminista (recuerda a Mujercitas tanto en ejecución como en temática, aunque sin su cariz dramático). Emma es un mito literario, como obra y como personaje. Esto es porque rompe estigmas, porque nos acerca a una auténtica antiheroína que quiebra con los cánones del buenísimo a quién Jane Austen otorga una absoluta dualidad.

En fin, no os la podéis perder. Es imprescindible leerla al menos una vez en la vida.

Valoración: imprescindible

Adquiere Emma aquí

Su heroísmo solo llegaba al silencio

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