• Título: Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder
  • Autor: VV. AA.
  • Editor: Alberto Olmos
  • Género: ficción
  • Editorial: Caballo de Troya
  • Número de páginas: 301

Lo literario, muchas veces, está en el papel donde se imprime.

Hace ya cerca de un año que comencé mi andadura en A Librería. La reseña con la que comencé este viaje fue Tatami, de Alberto Olmos, y por eso me hace especial ilusión reseñar esta obra, que ha significado mucho para mí.

De Alberto Olmos poco os puedo decir. Si leéis la entrada que lleva su nombre en la Wikipedia os encontraréis con la misma información, casi palabra por palabra, que aparece en las solapas de sus libros. Ganador de diversos premios, colaborador en revistas y periódicos, fue profesor de español en Japón (y ambientadas en este país encontramos Trenes hacia Tokio y Tatami) y nos ha regalado algunas obras que no nos podemos perder, como Alabanza y Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder.

Además, teóricamente él solo ha recopilado las historias que se encuentran en la obra y sus autoras y autores son personas anónimas de Internet.

Te querré, hasta que diciembre nos separe 06:15 AM October 01, 2007 from web.

Hace ya casi tres años que oí hablar de Olmos por primera vez. Fue a mi profesora de literatura contemporánea. Fue ella quien me dijo que me leyera Tatami y Trenes hacia Tokio y que me pensase si quería trabajar esas novelas como proyecto final de la carrera. No lo dudé y acepté. En esos momentos ella estaba trabajando la obra que hoy reseñamos y me dijo que le fascinaba la forma en la que el autor la había planteado: como una búsqueda loca por la red, como una forma de visitar blogs y espacios ocultos en el entramado que es Internet. Desde que me habló de ella pensé que debía leerla. Pero, por algún motivo que desconozco, no lo había hecho. Hasta hoy.

Todos los años, cuando llega el día de mi cumpleaños, me regalo un libro. No es que el resto del año no lo haga, me compro libros todos los meses (a veces más de los que debería), pero el de mi cumpleaños es especial, es un libro que no puedo esperar más. Este ha sido el caso de Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder. Apenas me ha durado dos días. Esto es coger un libro con ganas y lo demás son tonterías.

No hay exactamente un hilo conductor. Es, como dice el autor al final, el simulacro de un viaje por la web. Entras en un blog, lees su contenido, te llega un correo basura, escribes un tweet… Pero entre todo, al final te enganchas a algo. De todas las historias que aparecen entremezcladas en esta obra, me quedo con Eritrea, una joven estudiante desencantada de la vida. Su actitud agresiva me fascina. Su forma de escribir la realidad me abruma. Sus entradas son las que más me han impresionado y las que más se han quedado grabadas en mí. Estoy segura de que en un futuro no muy lejano, cuando coja el libro de nuevo, lo ojearé en busca de sus entradas.

También es interesante un apartado que hace sinopsis inventadas de novelas de Dan Brown y que me ha parecido brillante. Una idea buenísima que, de no haber sido recogida por Olmos, se habría perdido. En serio, los argumentos son geniales, mucho mejores que los de las obras de Brown. Ojalá alguien escriba estas novelas algún día. El mundo de la literatura ganaría mucho, a mi parecer.

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Quince. Hay cosas cutres y luego está un hombre desnudo con calcetines.

La verdad es que no sé muy bien cómo puedo reseñar esta novela. No puedo hablar de la técnica, no puedo hablar de los personajes… En definitiva, no puedo hablar de nada, solo de lo que yo he sentido al leer.

Lo reconozco, desde la primera página me he enganchado. Desde que comencé a leerla hasta que la acabé pasaron, exactamente, 26 horas. Minuto arriba, minuto abajo. Me quedé leyendo por la noche, me levanté y tuve que coger el libro y seguir sumergiéndome en sus páginas. Durante 26 horas apenas presté atención a Internet, ¿para qué, si en mis manos tenía algo mejor? Un libro que imitaba Internet.

Además, leyendo este libro me ha sucedido una cosa muy ¿graciosa? ¿extraña? ¿una señal del destino? No sé cómo calificarlo (últimamente parece que no sé nada). Estaba escuchando La chispa adecuada, la canción de Bunbury, y justo Daniela, una de las escritoras que aparecen, iba contando una historia en la que suena esa canción mientras ella parafrasea una de las frases. Y en el momento justo en el que Daniela lo cantaba, Bunbury estaba cantándola en mis auriculares. Romántico, ¿eh?

Bueno, sé que esto era una anécdota que os puede parecer poco importante, pero para mí ha sido muy emocionante (quizá debería cambiar mi vida, no puede ser que una casualidad como esta sea lo más emocionante que me ha pasado) y le ha dado algo de significado a esta obra.

Creo que esta es la reseña más extraña que he escrito nunca. Ni siquiera sé si esto es una reseña. Pero bueno, espero que os animéis a leer esta o cualquier otra obra de Olmos, porque es un autor que no deja indiferente, eso os lo aseguro desde aquí.

Valoración: Excelente

Adquiere Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder aquí.

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