·Título: Conversaciones entre amigos [Original: Conversations with Friends]
·Autora: Sally Rooney
·Traducción: Ana García Casadesús
·Género: ficción
·Fecha: 2018
·Editorial: Penguim Random House
·Número de páginas: 331
·Valoración: Bien, bien
·Enlace de compra

ERH34543.jpg


La vida a los veinte en el ambiente literario

Todas las que hemos pasado por ello sabemos de qué va. Eres joven, ambiciosa, la vida te va en escribir y ver cómo reciben los demás tus textos. Eres fácilmente impresionable, quieres que te reconozcan como escritora. Es siempre la misma historia, da igual el lugar en el que se ubique, porque a los veintipocos la vida es inmediata y novedosa y a menudo te sientes mal por dentro mientras los demás triunfan. Te dejas caer en presentaciones de libros y lecturas, participas en tus primeros recitales y conoces a escritores a los que admiras y con los que entablas una relación basada en la admiración que nunca se sabe a dónde conducirá (aún cuando los veinte quedan atrás…). Luego vienen los palos y las decepciones, creces, si tienes que seguir escribiendo y tienes una voz continúas haciéndolo y te das cuenta de que lo único que cuenta es estar bien contigo misma y tener una vida amable. Pero ese momento mágico y bullicioso de los veinte es excitante.

Precisamente porque la historia que cuenta Sally Rooney en su debut literario a los 26 es real cobra relevancia este libro editado por Penguim Random House, que ha deambulado aquí y allá en el muro de Facebook de la comunidad literaria en todas partes (y aún hoy sigue apareciendo). Probablemente porque quienes sabemos de qué va el tema nos hayamos sentido identificadas, aunque la novela se suceda en Dublín y esté enmarcada en determinado clima socio-político (ambiente profundamente católico y de corte conservador, lluvia que golpea una y otra vez las escenas, precariedad de las clases medias/bajas…). Solo cuando estas características sobresalen, recordamos que estamos en Dublín, entre cafés y librerías.

Rooney, que se ha hecho con el Premio Escritora Joven del año 2017 de The Sunday Times y fue elegida como uno de los talentos más prometedores por The Observer ese mismo año, ha apostado por prescindir de las comillas y los guiones al articular los diálogos y le ha salido bien la jugada. Al principio, sorprende al lector, pero no interfiere en la lectura y pronto advierte su sentido: la historia se sucede en las palabras que intercambian unos y otros, especialmente Frances y Bobbi, dos jóvenes amigas universitarias, que anteriormente mantuvieron una relación amorosa y participan como dúo en recitales de spoken word (aunque la que escribe los textos es Frances, la narradora en primera persona en la obra), estrechamente unidas en todos los ámbitos de la vida.

Además, cada una de ellas muestra rasgos (o etapas) por las que todas hemos pasado en la adolescencia y temprana juventud: Frances tiene una profunda falta de autoestima y desconoce cómo cuidar de sí misma mientras que Bobbi es un referente para ella, muy ingeniosa y defensora del comunismo. Ambas chicas mantienen agudas y sesudas conversaciones de gran profundidad sobre distintos temas, que divierten y al mismo tiempo desgarran, con una cuidada retórica. Ambas suelen exponerse en demasía a menudo hasta casi contar con una pose intelectual (“Me divertía hacer el papel de chica sonriente que recordaba cosas”). En una lectura entran en contacto con Melissa, una periodista y escritora ya experimentada, y su marido Nick, un “deslumbrantemente atractivo” actor de éxito


Bobbi y yo conocimos a Melissa en la ciudad, en una velada poética en la que actuamos juntas. Nos hizo una foto en la calle en la que Bobbi salía fumando y yo sujetándome tímidamente la muñeca izquierda con la mano derecha, como si temiera que fuese a escapárseme.


(Cuántas veces los jóvenes escritores se han mostrado en fotos con poses similares, por favor… Más real imposible. Las redes sociales están plagadas de estas imágenes)

Entre los cuatro entablan una compleja red de relaciones en las que se mezclan la admiración, el poliamor y el deseo sexual. Sin embargo, lo que verdaderamente da valía a la novela es que, después de tanta reflexión sobre lo divino y lo humano en charlas pretenciosas, hacia el final de la novela sobresale ese “que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde” (verso de Jaime Gil de Biedma). Entonces aparecen con apenas unas pinceladas temas de calado como las autolesiones, la precariedad, el alcoholismo del padre de Frances, la posibilidad de un embarazo no deseado y el aborto como opción en la Irlanda profunda y la enfermedad. Rooney se atreve a mencionar la endometriosis, tan común y a la vez tan desconocida pero que padece una de cada diez mujeres.


Comprendí que mi vida iba a estar llena del más prosaico sufrimiento físico, y que no había nada especial en ello. Sufrir no me haría especial, y fingir que no sufría no me haría especial. Hablar de ello, o incluso escribir sobre ello, no transformaría el sufrimiento en algo útil. Nada lo haría.


Conversaciones entre amigos nos ofrece maravillosas horas de desconexión de nuestra propia vida, salpicadas de conversaciones agudas y personajes fascinantes, sin dejar de pasear por la realidad. Buen trabajo, Rooney.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s