·Título: En las montañas de la locura [At the Mountains of Madness and other Tales of Horror]
·Autor: H. P. Lovecraft
·Traducción: Fernando Calleja
·Género: terror
·Fecha: febrero de 2011
·Editorial: Alianza
·Páginas: 293
·Cómpralo aquí
[Valoración: Excelente]

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Rara vez deja de haber ironía incluso en el mayor de los horrores.


H. P. Lovecraft (1890-1934) fue uno de los grandes innovadores dentro de la literatura de terror. Conocido por el subgénero denominado como terror cósmico en el que, apartándose de los temas habituales del género, incluyó elementos de ciencia ficción. Creó su propia mitología con Los Mitos de Cthulhu, que a día de hoy siguen sirviendo de inspiración no solo para escritores, sino para todo tipo de artistas. Su influencia se extiende hasta videojuegos, juegos de rol o películas, por ejemplo.

En esta edición nos encontramos con tres relatos muy distintos entre sí: en primer lugar, «En las montañas de la locura», luego con «La casa maldita» y, por último, «Los sueños de la casa de la bruja». Comenzaré hablando del primero de los relatos, que es el que da título al libro y uno de los más importantes dentro de la cosmogonía lovecraftiana.

«En las montañas de la locura» más que un relato, es una novela breve que se publicó por primera vez en 1936 en tres números en la revista Astounding Stories. En esta novelette nos encontramos con un narrador en primera persona, William Dyer, un geólogo que junto con un equipo de especialistas en diversas materias acude a la Antártida. En esta expedición se realizan ciertos descubrimientos que van acompañados de diversas desgracias, aunque las informaciones que Dyer y su equipo dan al exterior no están completas, pues deciden ocultar ciertos hechos.

Ante una posible expedición nueva a esa región, Dyer decide escribir una especie de carta disuasoria relatando aquellos hechos que en su momento decidieron reservarse para sí, ya que cree que investigar en esos lugares puede ser peligroso.

Este relato es muy interesante, ya que en él se da a conocer parte de la génesis de Chtulhu, se explica de dónde vienen los Primordiales y de cómo se hicieron con la tierra, así como sus peleas con otros seres que también parecían venir del espacio. En sus investigaciones, Dyer descubre unos extraños seres y el rastro que van dejando les lleva a internarse en unas montañas bajo las cuales se encuentran los vestigios de una antigua civilización muy anterior a la llegada de los humanos a la Tierra (y mucho más avanzada).

«En las montañas de la locura» es una obra imprescindible para entender a Lovecraft, ya que es el origen de muchos relatos posteriores. Por otro lado, es una obra maestra, ya que creo que mezcla perfectamente un terror más psicológico, al más puro estilo de Poe (que en esta obra está muy presente), el terror cósmico y la ciencia ficción (que se unen de una manera que hace complejo que podamos diferenciarlos).

El lenguaje es enrevesado y retorcido, lleno de extensas explicaciones que es verdad que a veces se hacen un poco tediosas, pero esta es una de las cosas que más me gusta de Lovecraft. Su forma de narrar parece complicada de entender, pero él logró que pareciera fácil.

«La casa maldita» se publicó en la revista Weird Tales en 1937 y es una de las obras menos conocidas del autor. Es más, yo, lectora incansable de Lovecraft, no recordaba haberla leído y después de consultar mis obras del autor he visto que no está recogida en ninguna de ellas (salvo en la edición de las obras completas). Es interesante que se haya incluido en esta edición y tengo que agradecer a la editorial que lo haya hecho, ya que nos permite ver la gran versatilidad de Lovecraft como escritor.

En este relato, que es el más breve de los tres recogidos y el más clásico en cuanto al género del terror. Es un relato de vampiros, pero a pesar de tratar un tema tan manido y en el que parece que ya poco queda por innovar, Lovecraft lo consigue, porque le da ese toque de ciencia ficción que tanto le gusta.

En esta ocasión el argumento es bastante sencillo: nos encontramos con un narrador en primera persona que nos cuenta la historia de una casa que ejerce una extraña atracción sobre él. Cuando su tío considera que ya tiene cierta edad, le hace entrega de unos papeles en los que se va narrando, aunque de forma inconexa, la historia de la casa. Al final, intrigado, el narrador cree haber dado con lo que sucede en el lugar y junto con su tío se deciden a acabar con ello.

Es una historia muy cuidada, muy centrada en los detalles —rasgo propio de Lovecraft— aunque su prosa no es tan densa como la de gran parte de su obra. La verdad es que me parece un relato maravilloso y muy apropiado para empezar a leerlo, aunque no tiene nada que ver con su cosmogonía.

Y ya llegamos a la tercera historia, «Los sueños de la casa de la bruja», que es el que menos me ha gustado y el más extraño de los tres. Este relato se publicó en 1933 en Weird Tales y nos cuenta la historia de Gilman, un estudiante de matemáticas que combina su afición por los números con las historias del folclore popular, ya que cree que ambos campos están íntimamente relacionados. Decidido a investigar sobre cómo llegar a otros planos, decide alquilar una habitación en la que fue la casa de Keziah Mason, una archiconocida bruja de Arkham y cuyos saberes Gilman está decidido a conocer.

Debido a la delicada salud del joven y a la atmósfera en la que vive, pronto empieza a tener extraños sueños, a levantarse por las noches y a cometer actos que no es capaz de imaginar.

En esta ocasión nos encontramos con un relato que mezcla las típicas historias de brujas con el terror cósmico. Pensaba que era imposible hacer algo tan extraordinario con un tema tan cliché, pero de verdad que me ha fascinado. Es verdad que es un relato extenso (no tanto como «En las montañas de la locura») y que a veces se le va un poco la pinza y se enrolla demasiado (algo muy de Lovecraft, por otro lado). La novedad viene que en esta ocasión las brujas no adoran a Satán, si no a Azathot, el dios del caos, y los lugares a los que viajan no están en la Tierra, sino en otros planos.

Esta reseña me ha quedado un poco extensa, pero Lovecraft es uno de mis autores predilectos, soy lo que soy en parte gracias a él y no pude resistirme ante una edición tan bonita.

Por otro lado, sí que os recomiendo esta edición (no solo porque la portada sea preciosa) sino porque los relatos que contiene son interesantes y variados.

Y ya, sin más dilación, me despido hasta la próxima reseña.

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