Título: Ahora contamos nosotras
Autora: Cristina Fallarás
Género: ensayo
Fecha: 2019
Editorial: Anagrama
Colección: Nuevos Cuadernos
Páginas: 96
Cómpralo aquí
[Valoración: Imprescindible]

thumb_22374_portadas_big


La reivindicación de una memoria colectiva de la violencia

Todas contamos con nuestra propia historia, nuestro propio testimonio de violencia machista , pero reunir el valor de denunciarlo en voz alta… De obstruir eso se ocupa el patriarcado. Por eso es TAN NECESARIO el libro de Cristina Fallarás Ahora contamos nosotras (Anagrama, 2019) y tan oportuna la Colección Nuevos Cuadernos de esta editorial. Fallarás no solo explica en este ensayo corto cómo se ha visto afectada como periodista por los abusos machistas sino que analiza en profundidad el fenómeno #Cuéntalo, del que fue propulsora en 2018.

Reivindica esa memoria colectiva de violencia que el sistema siempre procura acallar (“Y en tanto que callamos, ellos niegan la existencia de nuestro dolor”) y llama la atención sobre el carácter aprendido del silencio, trasladado de unas generaciones a otras: “La culpa y la agresión, esa herencia de herencia de herencia”. Fallarás rompe el fuego y comparte con nosotras su historia. Nos muestra una vez más que es posible e, incluso, que es nuestro deber.


Me llamo Cristina Fallarás y tenía dieciocho años el día que un hombre se masturbó frente a mí en un vagón de cercanías que recorría la costa del Maresme barcelonés […]. No era la primera vez. Tendría yo más o menos ocho años, o puede que diez, uno de los tantos viernes que mis padres nos llevaban a pasar el fin de semana a la costa. Mi hermana pequeña dormía a mi lado y ellos salieron del coche, no recuerdo por qué razón. El gasolinero se sacó la polla y la pegó al cristal de mi ventanilla, la trasera situada sobre la boca del depósito. En aquel momento no entendí qué estaba pasando, pero empecé a encontrarme mal y antes de llegar a casa vomité. Tengo cincuenta y un años y aún no he perdido el terror a las gasolineras.


Penes, pollas, masturbaciones públicas, tocamientos, abusos, violaciones, envíos de fotos de pollas por teléfono, tratamientos nada apropiados en el lugar de trabajo por parte de un superior, despidos… Son tan variadas las formas en las que estamos expuestas a la violencia machista… Y pesa tanto el silencio impuesto por la herencia recibida… Pero Fallarás consiguió marcar un antes y un después en este sentido con el impulso de la campaña #Cuéntalo en 2018 desde la propia cuenta de Twitter de la autora y que fue motivado por el artículo La “no violación” escrito por su compañera Virginia P. Alonso, directora adjunta de Público. Se había hecho pública la sentencia de La Manada y las mujeres tomamos las calles y los mensajes denunciando agresiones machistas por parte de miles de mujeres con el hashtag #Cuéntalo se multiplicaron y siguieron multiplicándose. Se produjo una ruptura con la herencia del silencio y el miedo, lo que Fallarás denomina “agua fresca sobre la ponzoña del pavor” porque “no se debe pedir perdón, sino justicia”.

Por fin habíamos encontrado un sitio para narrar lo que no nos habían permitido contar en otro: el hashtag #Cuéntalo, que traspasó el Atlántico y llegó a Latinoamérica, fue nuestra “habitación del dolor”:

[…] lo primero que dejó claro #Cuéntalo es que esas mujeres no se habían callado por decisión propia. Una sola puerta-etiqueta, en una sola red social, había abierto en solo un par de días la entrada al inconmensurable dolor de cientos y cientos de miles de mujeres agredidas, torturadas, violadas, asesinadas. E inmediatamente lo habían contado. En Público.


Cuántas narraciones de violencia machista nos fueron negadas, pero por fin Fallarás puso la chispa y brotó, brotamos. En ese momento una grieta más se abrió en el sistema patriarcal. Gracias, Cristina Fallarás, por hacerlo posible. Lo necesitábamos, al igual que este breve ensayo que recoge todo este proceso, algunos de esos testimonios y que abre la puerta a la creación de ese archivo de memoria colectiva de la violencia machista, que quedó almacenado gracias a la labor altruista de dos archiveros de Barcelona, Aniol Maria y Vincenç Ruiz, y el compromiso inquebrantable de Fallarás.


Somos cuerpo. Y esa es nuestra única diferencia. Nuestro cuerpo es susceptible de ser golpeado, roto, abierto en canal por la sencilla razón de ser.
Tan simple y tan brutal.


No debemos dejar de leer Ahora contamos nosotras cuantas veces sean necesarias para interiorizar ese NO al silencio. Después, hemos de entregarle ese libro a otra compañera y así crear una cadena. Todas formamos parte y merecemos conocer esta memoria colectiva que es nuestra y de la que somos conscientes ahora gracias a Fallarás. Leed este ensayo, regaladlo todas las Navidades y cumpleaños. Es corto y conciso, su lectura no toma más allá de dos horas. Y cada una de las palabras que lo componen es honesta y certera. Conseguidlo YA.


Al fin,
nuestra arma es la palabra
y con la palabra contamos,
venceremos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s